Todo fue estupendo. La casa es perfecta, cómoda, sencilla, bonita, cerca del centro de LLanes, pero sin estar en pleno centro, con un río al lado, muy agradable y un paseo estupendo.
Felipe, el anfitrión encantador. Siempre disponible para cualquier cosa. Además nos recomendó algún je otro sitio para comer/ cenar en LLanes, que también fueron un acierto.
Si volvemos a la misma zona, desde luego, repetiremos!